Ya no sé si estoy vivo o muerto, no tengo la certeza de estar en alguna de las dos caras de la moneda. Aunque creo que sigo vivo porque enmedio de este silencio lo único que alcanzo a escuchar son los latidos de mi lastimado corazón. Puedo ver como mientras camino las luces de los autos me deslumbran, la luz me lastima y me duele profundamente. Luego recuerdo que aún sigo vivo, que todavia no muero. Aún siento dolor, siento el calor, percibo el frio y el olor a carne fresca. Los días nublados sigues acentuando mi pereza, las películas eróticas me incitan a reir, a veces a llorar. Y es que hoy nada se parece a lo vívido, hoy estoy cambiando, hoy nada es como antes. El día está nublado, la pluma y el papel no me son familiares, son tan extraños como yo en mi propia vida, sin embargo aún sigo vivo. En este preciso instante sigo respirando y mi vida ya no es la misma, porque yo te ví, caminaba atrás de ti y tu jamás volteaste, como hace mucho tiempo tampoco lo hiciste, a pesar de que camin...
Reflexiones de una persona que no entra en la media sobre el Séptimo Arte y Música