Duración: 150 minutos
País: Estados Unidos / Francia
Elenco: Steve McQueen, Dustin Hoffman, Victor Jory, Don Gordon, Anthony Zerbe, Robert Deman, Woodrow Parfrey, Bill Mumy, George Coulouris, Ratna Assan, William Smithers, Val Avery, Gregory Sierra, Vic Tayback, Mills Watson, Ron Soble, Barbara Morrison, Don Hanmer, entre otros.
Condenado por asesinato por un tribunal francés, el ladrón de cajas fuertes Henri Charrière alias Papillon por el colorido tatuaje de mariposa que adorna su pecho, es enviado a pudrirse a una colonia penal en algún lugar del corazón de la Guayana Francesa. Condenado a cadena perpetua, Henri Charrière no tarda en llegar a un acuerdo mutuamente beneficioso con su compañero de celda Louis Dega, el falsificador más famoso de Francia, y comienza a planear su fuga. Pero los planes a menudo fracasan, y a quienes contemplan la fuga les espera una vida de trabajos forzados, aislamiento y condiciones inhumanas. Sin embargo, el hombre nace libre, y Papillon resistente y sediento de vida, está decidido a escapar a toda cosa y vivir la vida al máximo.
Papillón es una historia sobre aquello que los hombres son capaces de hacer en tiempos de crisis, como por ejemplo mientras están encerrados en una colonia penal infernal dirigida por los franceses en una de sus islas más remotas.
Steve McQueen fue de manera muy probable el único actor de la época que se me ocurre que podría interpretar a este personaje, al menos si se hiciera como en este caso al estilo de Hollywood (por supuesto, el hombre era francés, así que no hace falta decir que en esta producción no se cuenta con actores franceses, aunque quizá Belmondo podría haberlo hecho pero es mera conjetura).
Pero, lo fundamental sobre este filme es que suceden tantas cosas en su historia que abarca muchos años (en apariencia décadas, aunque nunca queda del todo claro) que no dejaba de pensar mientras la volvía a mirar luego de muchos años: Vaya, ¿Qué pasará después?
En realidad, habría que señalar que no es del todo una película sobre la cárcel, y es que la ultima hora transcurre principalmente cuando el protagonista del relato, su amigo y otro prisionero encuentran la manera de escapar de la isla (donde se encuentran recluidos) haciendo uso de una barca obtenida con toda clase de corruptelas.
Sin embargo, creo que las partes de la película que recordaré siempre serás las escenas ambientadas en la prisión, e incluso aquellas primeras escenas en las que el cineasta Franklin J. Schaffner (a través de los guionistas Trumbo y Semple), se limita a mostrar cuál es la situación: todos estos hombres juntos, la mayoría (si no es que todos) han hecho algo que de forma muy factible merezca la cárcel, pero lo importante es este lugar, este entorno a un océano de distancia de su patria.
De hecho, una de las primeras escenas en el barco que lleva a los prisioneros a través del mar, y cuando Papillon se mete en problemas por primera vez (uno de esos ataques acontecidos en mitad de la noche) es solo una pequeña muestra de los horrores que le esperan.
Lo que hayan realizado ambos personajes cuenta hasta cierto punto; estos hombres son un ladrón de cajas fuertes que fue acusado de manera falsa de asesinato y un falsificador respectivamente, y los actores los transforman en seres vulnerables y muy interesantes de observar en la pantalla. Así que, cuanto estos hombres tienen que mantenerse siempre atentos para no acabar en la lista negra, la tensión aumenta.
Y sin embargo, al tratarse de Papillon, interpretado por el carismático Steve McQueen, la estrella de El gran escape, podríamos esperar que esta creación tuviera un único objetivo: salir pitando del lugar. Pero en este caso no hay ninguna motocicleta especial con la que saltar. Cuando este personaje es capturado, tiene que cumplir más condena, en aislamiento lo que supone unos quince o veinte minutos en la mitad del metraje.
Debo ser claro en este punto, si se han visto ciertas escenas ambientadas en régimen de aislamiento en otras películas, esta es una de las más duras que hayan existido, si no es que debe ser una de las brutales en la historia del cine. En ella vemos al protagonista encerrado en una celda durante lo que parece una eternidad (y que acaban siendo de modo irónico cuando nos enteramos, solo un par de años) y el objetivo, según le dice el guardián de la prisión, es quebrarlo mental y físicamente de la cabeza a los pies.
Y vemos a McQueen dándolo todo como actor, desquiciándose en muchos momentos, comiendo insectos, teniendo alucinaciones bellísimas sobre su pasado en Francia y con sus viejos amigos (y algunos compañeros de prisión ya fallecidos) y es en pocas palabras un trabajo asombroso.
En general, se destaca su interpretación porque se percibe de forma muy clara como ese hombre lo está dando todo por un personaje, para un actor que era conocido por encarnar a tipos tranquilos y estoicos (y lo hacia muy bien), aquí el quehacer es distinto, aquí es darlo todo hasta el final; lo cual se entiende perfectamente cuando se enfrenta a un actor como Dustin Hoffman por lo que no debe ser una buena idea permanecer amodorrado en un papel.
Al final, la historia golpea fuerte y pone en riesgo a sus personajes principales a lo largo del metraje, pero lo que la diferencia de otras películas sobre fugas de prisión a mi entender son dos elementos: en primer lugar lo sombrío e implacable que es el suspenso y la opresión presente en su atmosfera, una presión que comunica que en cualquier momento todo puede desmoronarse (como dejan claro el guion y la dirección, se trata de un mundo realista a niveles dolorosos, o realista y doloroso a partes iguales, que es lo mismo) y en segundo lugar la ubicación en donde todos estos eventos terribles ocurren.
Es decir, las selvas y las playas son hermosas, pero en ellas hay muchas criaturas que pueden matarte (o gente que puede acabar contigo, como los leprosos).
Para mi, el único desperfecto real es que la narrativa se ralentiza justo en el momento en que nuestro héroe termina con los nativos en la playa entre el segundo y el tercer acto. No hay dialogo, lo cual no deja de ser un lindo experimento, pero frena toda la historia y hasta entonces las cosas habían alcanzado un nivel épico, pero el ritmo es acelerado y todo se reduce justo en esa parte de la anécdota. Si algo la detiene, es esta secuencia que se siente fuera del tono general del filme.
Pero al final, y realmente es en los últimos quince o veinte minutos cuando esta historia adquiere una fuerza impresionante sin dejar de ser esa película dura, esa película de hombres, es cuando se advierte lo que este viaje ha significado para estos dos hombres.
A manera de conclusión me gustaría comentar que si usted ya ha visto esta película, no hay razón alguna para ver la nueva versión que se hizo hace algunos años, a menos que necesite más pruebas de que es triste ser joven y crecer en una cultura destruida que alcanzó su apogeo con el desarrollo del hot dog.

Comentarios