El pasado sábado cambiándole aquí y allá a la "caja idiota", en la inercia reclusiva en casa, me detuve un rato en el canal principal de la empresa de las franjas de colores y de repente ví una noticia que me impactó: Rocío Dúrcal había fallecido. Y digo "me impactó" por nombrarlo de alguna forma, por no decirlo muy acartonadamente, muy seriamente, ya que no es una artista que me haya influído directamente. Más bien, me trae buenos recuerdos y no me imaginaba que como un síntoma del 'Complejo de Edipo' me enamoraría de algunas de sus canciones gracias a mi madre. Falleció como víctima de cáncer en la matriz que se le diagnosticó desde octubre de 2001, mientras se encontraba en su residencia de Torrelodones en Madrid. Tenía 61 años. Un poco sobre ella: Su nombre real era María de los Ángeles de las Heras Ortiz y nació en 1944 un 4 de octubre en Madrid. Cantaba flamenco desde niña haciéndose llamar Rocío Benamejí y luego Rocío Fiestas. Tras quedar finalista en...
Reflexiones de una persona que no entra en la media sobre el Séptimo Arte y Música