No sé que piensen los demás y no me importa, pero yo te extraño. Tu muerte me ha causado un gran dolor, probablemente el peor que haya sentido en toda mi existencia. Supongo que no puedo esconder mi tristeza y cuando estoy haciendo cualquier cosa que pretenda ser divertida o consiga sacarme de mi realidad, comienzo a sentirme culpable. Y es por ti, porque no quiero olvidarme de todo lo que sufriste antes de dejar atrás este mundo. Y no sé que estén sintiendo realmente los otros, sin embargo desde que no estás siento que algo ha muerto en mí. Porque yo soy de tus hijos el que más se parecía a ti, el único que lograba comprenderte, el único que entendía gran parte de todo lo que te preocupaba y te atormentaba. De esa manera se construyó ese vínculo tan profundo que alguna vez tuvimos. Aunque, si soy sincero, me hubiera gustado haberme acercado a ti en otras circunstancias y no aquellas en las que todo finalmente ocurrió. Desearía que todas nuestras conversaciones no hubieran sido...
Reflexiones de una persona que no entra en la media sobre el Séptimo Arte y Música