Duerme... como si el mundo no fuera tan mundo, y tus problemas no fueran más que simples cosas de niños. Con tus preocupaciones a un lado... intento encontrar tu cuerpo junto al mío, soñar con tus labios... y besarlos. Verte dormir como una niña feliz que no tiene nada por lo que no sonreír, es lo único que me hace feliz. Pero... qué más puedo pedir... Entre los sueños de un cuento... camino como si el tiempo estuviera quieto... creí verlo entre aquellos recovecos, pero era listo, y corría cuando no lo miraba, y se detenía cuando, de reojo, lo vigilaba. Pero que más da, si ese cuento es tuyo... y yo sólo soy un intruso que se cuela para poder mirar como sueñas... Podría despertarte, pero no quiero que al hacerlo encuentres mi hueco... porque desaparezco, y yo despierto... y tampoco te encuentro... Dormir... como si mañana no hubiera nada, como si mañana todo siguiera como estaba... y soñar que eras un hada que acompañabas a un guerrero con espada... el niño y su hada... el hada y su ni...
Reflexiones de una persona que no entra en la media sobre el Séptimo Arte y Música