La muerte para nosotros 'los vivos' sigue representando un fenómeno morboso, retorcido, torvo y hasta perverso. Tu muerte no ha dejado de ser sorpresiva para mi, y no sólo por el simple y más que obvio hecho de que te has ido, sino porque ver a mi padre casi quebrarse ante mi al enterarse de tu partida, fue un impacto enorme. Te hablo así, derecho, sin nada que me detenga, directo a ti porque sé que me estás escuchando y yo me siento bien hablándote. No voy a hablar maravillas de ti, porque esa no mi tarea, no me compete y además no es algo que yo suela hacer cuando una persona fallece. Sólo deseo expresarte que jamás olvidaré los 28 de diciembre que compartimos, ese día era tu cumpleaños y como suele acostumbrarse en esa clase de festejos, te gustaba estar junto a la gente que amabas. Los años pasaron, yo nunca volví a celebrar tu día. A pesar de eso, yo tengo en mi memoria, como una marca indeleble esas celebraciones tan familiares, tan cercanas. Nunca pudo faltar el mole o e...
Reflexiones de una persona que no entra en la media sobre el Séptimo Arte y Música