All Quiet on the Western Front (1930)


Director: Lewis Milestone

Duración: 133 minutos

País: Estados Unidos

Reparto: Louis Wolheim, Lew Ayres, John Wray, Arnold Lucy, Ben Alexander, Scott Kolk, Owen Davis Jr., Walter Rogers, William Bakewell, Russell Gleason, Richard Alexander, Harold Goodwin, Slim Summerville, G. Pat Collins, Beryl Mercel, entre otros.

" Mítica película antibélica que plasma los sentimientos, sensaciones y desilusiones de un grupo de jóvenes soldados que van a entrar en combate en la Primera Guerra Mundial."

La que es considerada por bastantes una obra maestra y por todos los que tengan un mínimo de cerebro una película visionaria, nace fruto de la obsesión perfeccionista (ese don autodestructivo que tanto escasea) del director Lewis Milestone.
Reclutó para la escenografía y el departamento artístico a auténticos veteranos alemanes, llegando a recrear tan bien las insalubres trincheras que se tuvo que parar la filmación durante una inspección sanitaria.
Rehuyó a las grandes estrellas. Consiguió montar unas escenas bélicas que aún hoy son apreciablemente realistas. Y, lo más importante, supo mantener el mensaje antibélico de la novela totalmente intacto en una época muy temprana.
El que haya momentos, sobre todo al comienzo, en que los actores rozan el histrionismo corporal, o, sobre todo en los travellings durante las batallas, en que se acelera la frecuencia de la imagen, no es un problema que deba achacársele al director, sino a la época.
Situémonos. Apenas habían pasado tres años desde que se estrenó "The Jazz Singer", la primera película sonora.
La mayoría de actores y técnicos, por lo tanto, procedían del cine mudo y estaban en pleno proceso de adaptación. Comenzó a rodarse sin diálogos con la idea de distribuirse junto a una pista con los efectos de sonido, pero sin música. Poco después de iniciarse la producción, se consideró interesante la opción de incluir diálogos y se contrató a un tal George Cukor que acababa de llegar de Broadway para que se encargara de conducir la historia mediante ellos.
La película a pesar de tener ya 80 años, sigue rebosando frescura y su mensaje sigue estando igual de patente que en la fecha en la que se estrenó.
Con una técnica impecable tanto en la realización como en el montaje, y con un uso del sonido extraordinario.
Los soldados jóvenes, que se creen invulnerables, son mera carnada de guerra, peones en una partida de ajedrez perdida de antemano, como demuestra esta cinta la vida de una persona en una guerra no vale nada.
Cuando el protagonista vuelve a casa, ve que las cosas han cambiado, su madre está preocupada por su padre que se siente orgulloso de ver a su hijo con el uniforme de guerra, los viejos discuten sobre un mapa como ganar la guerra, y en la escuela su antiguo profesor anima a los jóvenes a luchar por su patria. Paul se ve reflejado en esos chicos, que no saben lo que es la guerra.
Se da cuenta de que su verdadero hogar son las trincheras, donde en palabras del propio protagonista: "Vivimos en las trincheras y luchamos. Tratamos de no ser asesinados, eso es todo".
Eso si, de esta obra jamás hay que olvidar el catálogo de escenas memorables como la de la mariposa.
Sin duda alguna este trabajo de Milestone es el mejor filme bélico de la historia, con un mensaje que perdura en el tiempo. El mejor relato antibélico de la historia del cine.
Tantas guerras y no hemos aprendido nada.

Comentarios

Azul dijo…
me gustò la metaforora de los peones con el ajedrez, ingenioso, siempre me ha parecido que asì es con la infenteria, a mi no me harìan salir de la trinchera por nada del mundo. amen.

Me dio gusto verte. No se qeu impresión te habras llevado, la de simepre : soy patetica. hoy amenecì de buen humor gracias por tu inesperada visita estamos en contacto, amigo Javi

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