As Good as It Gets (1997)



Director: James L. Brooks

Duración: 139 minutos

País: Estados Unidos

Elenco: Jack Nicholson, Helen Hunt, Greg Kinnear, Cuba Gooding Jr., Skeet Ulrich, Shirley Knight, Yeardley Smith, Lupe Ontiveros, Jill the Dog, Timer the Dog, Billy the Dog, Bibi Osterwald, Ross Bleckner, Bernadette Balagtas, Jaffe Cohen, entre otros.

" Una madre soltera que también es mesera, un escritor misántropo, y un artista gay construyen una amistad poco probable después de que el artista sufre un penoso accidente."


Película tan voluble como su protagonista, quien irrita y entusiasma a partes iguales. Narra sobre los amores (con un toque muy acentuado de farsa) de un escritor misántropo, odioso y maniático con una mesera golpeada por la vida y como testigo de privilegio de todo ello, el vecino gay del departamento de enfrente y su carismático perrito.

El guión está magníficamente diseñado y nos devuelve a los mejores tiempos de la comedia repleta de glamour e inteligencia que abundó durante la edad de oro de Hollywood. Pero no se le pueden negar los méritos propios a esta película que logró lo que durante años actrices como Meg Ryan y demás actores que le han sucedido (también escasos de talento) no habían logrado: devolver la dignidad a la comedia romántica.
Ah, y eso no es todo, esta obra invita a otro tipo de forma de entender el género. De repente, nos encontrábamos con que resultaba infinitamente más romántico ver a un tipo viejo, obsesivo y repulsivo decirle a una mesera bastante común (alguien podría decir incluso que es hasta fea) tú me haces querer ser mejor persona que ver a una pareja de guapos brindando en lo alto del edificio Empire State mientras se manosean y besuquean de manera desmesurada. Si existe algo más hermoso que esa declaración en la que no se promete nada, es la aceptación incondicional de ella: como si le estuviera diciendo, eres insoportable y por momentos me caes como una patada en el estómago, pero igualmente te quiero. Eso es el amor, señores. Lo que si es verdad es que a la pareja tal vez podríamos darles dos meses como mucho, pero quizá sus dos meses contengan mucho más amor que los cincuenta años de matrimonio aburrido que sin duda les espera a los idiotas del Empire State.
Pero bueno, sin duda si tuviéramos que hablar de ésta película, tendríamos que hablar sobre los tres pilares sobre los que se posa. Para empezar las interpretaciones, ya que es muy difícil meterse en los pantalones de alguien con trastorno obsesivo-compulsivo, sin embargo el retrato que nos ofrece Nicholson es de auténtico genio, cada mirada y cada detalle están hechos como si él verdaderamente tuviera TOC (incluso los que no aparecen directamente ante cámara). Sin duda una interpretación de auténtico genio por parte de Jack. Por otro lado, sería injusto no citar a Helen Hunt. Cabe hacer la aclaración de que yo nunca he sido fan suyo, pero en esta cinta, hace un papel de merecido Oscar. Es difícil (muy difícil) seguirle el ritmo a Nicholson durante esta película, sin embargo y sin dudarlo Helen demuestra que es mejor actriz de lo que muchos pensábamos encarnando todo aquello que requiere la película con una sutileza y encanto bastante cuidados. Y para terminar, mención especial para Greg Kinnear y Cuba Gooding Jr., que interpretan su papel siguiendo la estela a Nicholson y Hunt con bastante acierto manteniendo el nivel de la película.
En segundo lugar, como ya lo mencionaba el guión es muy importante. Y es que el guión en una buena comedia es prácticamente media película y en esta es incluso más. Es difícil hacer un guión que mezcle los momentos serios y de humor tan bien como el de esta obra, siendo sencillo y sin pretensiones. Sin duda, el guión me recuerda a Woody Allen aunque en este caso no lleva su firma. Además, gracias a las interpretaciones de Nicholson y Hunt el guión cobra todavía más importancia debido a que con estos dos grandes actores los guionistas se han permitido llevar el arte del guión al siguiente nivel creando una simbiosis perfecta entre cada momento de la película.
En tercer lugar debe estar la dirección y la banda sonora. Sin duda esta obra es una película fácil de dirigir debido a que con las grandes interpretaciones de los protagonistas y al destacado guion, la película está casi resulta, pero creo que Brooks realiza una labor destacada en la dirección sumando su granito de arena a una gran historia. De tal manera que los planos que la cámara realiza acerca del TOC de Nicholson maximizan a un personaje con mucho que ofrecer, haciendo saborear al espectador que lee entre líneas unos momentos pocas veces vistos en los últimos treinta años. Por otro lado, el delicado tratamiento de Hans Zimmer (un gran creador de bandas sonoras) en lo que respecta a la música que acompaña al relato genera que el espectador recuerde no solo los momentos de la obra una vez finalizada, sino una dulce melodía (que hay que señalar lo poco invasiva que es) que acompaña sin incomodar, mejorando mucho más el fantástico trabajo de los actores.
Sin duda es una película obligatoria para todos los amantes de la comedia romántica, ya que divierte y enamora a partes iguales, además de ser una muestra muy recomendable para todas las personas que admiren el trabajo de Jack Nicholson o de Helen Hunt. Para todos los demás seguramente será una película que tildaran de sobrevalorada, cursi e incluso puede ser que hasta aburrida la nombren y tal vez manifiesten que solo se salva por la magnifica interpretación de Nicholson.
Como sea, además de ser una comedia romántica que desarrolla una historia de manera relevante, es un maravilloso ensayo sobre cómo aprender a ser mejor persona, una reflexión sobre cómo aprovechar las pequeñas joyas de la vida para hacer que esos momentos, los más verdaderos, sean también los más duraderos. Porque en el relato, vemos el complejo proceso de humanización de Melvin, quien es un hombre repugnante, cínico, homófobo, racista, clasista y sin embargo es un hombre que está muy solo, y su conversión en un ser humano cargado de obsesiones, pero humano al fin y al cabo. Y es través de esas pequeñas cosas que hacen que la vida valga la pena, en donde el director encuentra, primero, la forma de hacernos reír con un ser tan desagradable como Melvin, para más tarde compadecernos de él.
Melvin es una persona que tiene construido su mundo mediante reglas y normas muy estrictas. Esas reglas son los valores convencionales que le permiten sobrevivir, aunque afectivamente permanezca reprimido y se comporte solemne y serio con el mundo. Tiene miedo a expresar sus sentimientos por su temor a experimentar emociones que después no va a poder controlar, así que se desahoga transmitiendo esas emociones en sus libros, mientras que con el mundo exterior es agresivo y ataca a cualquier persona que interfiera con su particular visión de la realidad.
Concluyendo, una de mis películas románticas favoritas, redonda, sólida, emocionante y viva. La cual ha envejecido muy bien a raíz de las grandes interpretaciones, lo cotidiano de su historia y su excepcional guión. Sin duda, una de esas películas inolvidables que roban el corazón.

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