Anchorman: The Legend of Ron Burgundy (2004)




Director: Adam McKay

Duración: 94 minutos

País: Estados Unidos

Elenco: Will Ferrell, Christina Applegate, Paul Rudd, Steve Carell, David Koechner, Fred Willard, Chris Parnell, Kathryn Hahn, Fred Armisen, Seth Rogen, Paul F. Tompkins, Danny Trejo, Scot Robinson, Ian Roberts, Darcy Donavan, entre otros.

" Ron Burgundy es la máxima figura en cuanto a noticieros se refiere en la ciudad de San Diego, todo ello cuando la transmisión de esa clase de programas era dominada por los hombres en la década de los setenta. Pero todo eso está a punto de cambiar para Ron y sus amigos cuando una ambiciosa mujer es contratada como nueva reportera."

La verdad es que no se puede negar que Judd Apatow ha descubierto la fórmula para conseguir que sus comedias lleguen a los espectadores, y a pesar de no estar tras las cámaras en esta ocasión, de manera directa se encarga de la producción de la misma y su mano se deja ver en el trabajo de Adam McKay.
Una vez más, el director-productor brinda más protagonismo a sus personajes masculinos y de nuevo se rodea de un montón de caras conocidas, señal de que Apatow es un tipo seguido y respetado en el mundo del cine. Cabe destacar en este punto que yo no soy especialmente amante de este tipo de cine, pero en cierta medida he seguido la carrera del mentado director con cierto interés, ya que algunas sus anteriores cintas como The 40 year-old virgin, en su momento me agradaron. Y tengo que reconocer que en esta oportunidad, me he reido bastante, cosa que agradezco de igual manera.
Por ello, yo propongo que los cineastas más devotos y los espectadores promedio, así como los verdaderos incondicionales del cine, todos ellos necesitan más que nunca relajarse y reír, sin tanto escrutinio y sin tanto análisis. De tal manera que para conseguir su objetivo precisarán una comedia simplemente divertida y con una profundidad cero como esta.
Estamos situados en la década de los setenta, la verdad se construye todavía a partir de lo dicho en los noticieros de la televisión. Estamos frente a una película que nos lleva de vuelta a los días felices de aquella década, cuando el cabello era tan largo y tan grande como las solapas y las mujeres apenas estaban empezando a ocupar el lugar que les corresponde en las redacciones de televisión de Estados Unidos. Y en la ciudad de San Diego el privilegio de ser el presentador más visto es de Ron Burgundy. Es un machista, muy patriota, como sus compañeros de equipo, pero los tiempos cambian, y el público busca diversidad. De manera que añaden a una mujer al selecto personal de reporteros que tienen como labor informar a los ciudadanos. Obviamente no va a ser fácil para ninguno de ellos trabajar juntos. Así que Veronica Corningstone se une a la pandilla. 
Pero Corningstone es una espabilada y atractiva rubia que cuenta con la gran ambición de ser la primer mujer reportera de noticias de toda la cadena. 
De manera increíble, se suele hablar de esta película como si fuera una comedia romántica. No estoy de acuerdo con eso, y es porque a pesar de que existe un romance su desarrollo es claramente atípico, no digamos forzado y además hacen sátira de esa clase de situaciones a lo largo de la cinta como con todo lo que se pueda acercar a todo tipo de cliché. Por ello, emparejar al machista más grande de todos con la mujer que acarrea a todos lados la revolución femenina, es otra de las bromas imposibles, de los absurdos que saturan esta obra. 
Pero bueno, vayamos a la parte medular de la cinta. Si tuviera que señalar lo que me parece más evidente de ella es que es una pequeña comedia con un incuestionable tono desenfadado que la convierte en un producto muy agradable y disfrutable, que sin embargo a diferencia de una sátira que denominaría a pleno pulmón, en muchas oportunidades prefiere hacer uso de la risa fácil, en lugar del chiste incisivo, de la punta filosa que hiere. La película alcanza su punto más alto cuando se dedica a parodiar por ejemplo cierta clase de noticias de tono entre pretencioso y cursi y la tendencia a engrandecer toda clase de asuntos triviales que definen a los noticieros en la actualidad.
Y por otro lado, cae en sus puntos más indignos cuando se dedica por una gran cantidad de minutos a desarrollar toda clase de chistes tontos, en otros casos escatológicos o físicos o en algunas oportunidades mezclas de las tres anteriores. Lo que es poco menos que despreciable.
Como la mayoría de las comedias que podríamos tildar de populares, el humor de esta creación de Ferrell y McKay oscila entre lo medianamente divertido hasta llegar a ser gracioso (punto de vista muy personal), en esta última parte yo incluiría la inteligente parodia de West Side Story que implica una estruendosa disputa entre los equipos de noticias rivales, o la ridícula conversación entre un perro y un oso que conduce a la cinta a conseguir una nota alta en el apartado de lo más grotesco que haya aparecido en pantalla.
En fin, una obra que se cae fácilmente. Tal vez demasiado fácil, demasiados altibajos para una película que, con un poco más de valor, podría haberse convertido en una sátira mordaz contra una industria que podría mostrar un poco de piedad en este instante. Aún así, es divertida mientras dura y en estos días es justo y necesario conformarse con lo mucho o poco que se pueda conseguir cuando se trate solamente de reírse. Tan simple como decir que es más una parodia agradable que una sátira mordaz.

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