Me duele haber soñado tanto. Me duele que se disolvió el futuro que teniamos planeado. Me duele no poder tocar su cabello, no poder ver sus ojos y no escuchar el sonido de su voz. Me duele el alma y mi corazón se quedó dentro de ella. Me duele la noche sin una despedida abrazadora de su parte. Me duele seguir vivo y sin ella. Claro, si necesitan algo, ya saben. Yo los puedo escuchar y a mi también me ayuda que me escuchen. Se acabó el estar a tu lado, no habrá mas actos compartidos, ni mas miradas que pacifican. Pero no te guardo rencor, yo no tengo nada que perdonarte. Será muy difícil que encuentre a un hombre como yo, se dará cuenta muy tarde de lo sincero que fui con ella. Me tranquiliza un poco saber que alguien comprende mi dolor y lo comparte. Nunca le fallé, me dió en toda la madre y pensé que estaba superando todo esto. Mírenme, aquí estoy llorando otra vez. Sigo llorando, escuchando esta maldita canción, leyendo estas palabras, mis palabras; sentir el dolor de mi experiencia,...
Reflexiones de una persona que no entra en la media sobre el Séptimo Arte y Música