Indiana Jones and the Temple of Doom (1984)



Director: Steven Spielberg

Duración: 118 minutos

País: Estados Unidos

Elenco: Harrison Ford, Kate Capshaw, Jonathan Ke Quan, Amrish Puri, Roshan Seth, Philip Stone, Roy Chiao, David Yip, Ric Young Chua Kah Joo, Rex Ngui, Philip Tan, Dan Aykroyd, Akio Mitamura, Michael Yama, entre otros.

" Después de llegar a la India, el intrépido arqueólogo Indiana Jones es requerido por un pueblo desesperado para encontrar una piedra mística que les ha sido robada. El acepta y se topa con una secta que en secreto está tramando un plan terrible en las catacumbas de un antiguo palacio."

Precuela o no (nadie sabe a ciencia cierta si se trata de una aventura anterior o posterior a Raiders of the Lost Ark), lo que si es cierto es que se trata de una cinta bastante lograda, parecida en su planteamiento a su predecesora en el tiempo, aunque diferente en su ejecución y estilo.
Una aventura del Dr. Jones (o Indy como prefiera nombrársele) mucho más oscura que las restantes de la saga, también un pequeño alto en el camino (de hecho todo ocurre por accidente, al contrario que en las demás, en las que Indiana es abordado para recuperar los objetos tan preciados) al que Spielberg consiguió dar una entidad propia, apartada de lo que hubiese sido una secuela (en cuanto a producción) lógica, y que sin embargo si brilla es precisamente por eso, por no ser una más.
Estamos sin duda ante la segunda entrega de una de las sagas más famosas del cine. Y por eso es justo señalar que aquel dicho que se refiere a que esta clase de cintas nunca fueron buenas, aquí no se cumple. 
Lo que más me llama la atención de esta obra, es su capacidad para crear un mundo de fantasía que a estas alturas del partido resulta difícil que pudiera existir, no solo porque seguramente algunos se reirían de algunas escenas que con el paso del tiempo ya parecen inverosímiles (exageración innata de los años ochenta donde la imaginación y el exceso iban de la mano), sino porque los escenarios son bastante desconocidos y exóticos como percibíamos antes a China o a la India. 
La historia es capaz de transportar al espectador a estos lugares que seguirían siendo misteriosos y recónditos, si no fuera porque en la actualidad vivimos en un planeta en el que te puedes comunicar globalmente al segundo. Por eso, tener la oportunidad de observar películas como ésta dejan un buen sabor nostálgico y un deseo de haber vivido en una época pasada donde viajar todavía era algo impredecible y extravagante.
La estética de esta obra es algo digno para destacar. Por un lado, hay ambiente misterioso que cubre todo el desarrollo de la cinta cuando la historia tiene lugar en el templo. La cinta lograr crear un ambiente claustrofóbico y maligno que provoca que te olvides hasta del país y la fecha. En ese instante sólo importa ese pequeño universo de paredes de roca y de maldad. Obviamente, todo ese argumento es atenuado frecuentemente con chistes o tonterías que llevan al espectador a no olvidarse que sigue viendo una película de aventuras, aunque en el fondo sigue ahí. 
Por eso es que me veo en la obligación de señalar la existencia de la escena gore que contiene esta película, una escena que deja bien claro que no es una película precisamente para niños y que incluso dio pie a la creación de la clasificación PG-13. La escena en cuestión es una presenciada por el protagonista (el inmejorable Harrison Ford) en el templo del título en el que a un tipo le sacan literalmente el corazón del pecho. Curioso que el señor Spielberg después haya sido tan crítico con las obras violentas y haya intentado pasar por un sujeto políticamente correcto, cuando mirando esta escena hay que decir que no se detuvo mucho en pensar a la hora de mostrar vísceras y cierta crueldad.
Me queda claro que si esta película no fuese obra de Spielberg y Lucas, me centraría en hablar en este escrito del trasfondo de la esclavitud infantil, de la denuncia de esta penosa situación que puede hallarse en la película, de la crítica al totalitarismo sectario que subyace en la historia, pero creo que no es lo que los creadores pretenden. Quizá esté pecando de ser un incauto más en este mundo, sin embargo a riesgo de que esto fuese realmente así, creo que en este caso y en este tipo de películas en general, lo que se busca es la simple diversión del espectador. Buenos contra malos, punto. Y es que no tiene caso negarlo, muchas veces es precisamente eso lo que hace a una película atractiva.
Habrá que relajarse y gozarla.

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