On the Town (1949)




Directores: Stanley Donen, Gene Kelly

Duración: 98 minutos

País: Estados Unidos

Elenco: Gene Kelly, Frank Sinatra, Betty Garrett, Ann Miller, Jules Munshin, Vera-Ellen, Florence Bates, Alice Pearce, George Meader, entre otros.

" Tres marineros, Gabey, Chip y Ozzie disfrutan de un alegre, romántico y musical día de permiso.  Gabey se enamora de la chica que es la imagen del mes en el metro creyendo que forma parte de la alta sociedad; el inocente Chip es secuestrado (literalmente) por una mujer taxista; y Ozzie se convierte en el objeto de interés de una hermosa antropóloga quien piensa que él es el perfecto ejemplo de un "hombre prehistórico". Donen y Kelly graban su ópera prima en la que, por primera vez en la historia del cine, las cámaras abandonan los sets y los decorados interiores para salir a las calles a rodar los bailes de estos tres vitales marineros."

Más que un Carpe diem, podríamos decir Vive el momento al máximo. Imagínate, tener tan sólo 24 horas para disfrutar de una metrópolis como Nueva York. ¿Que se puede hacer? Pues cantar y bailar mientras te pierdes por las calles de la ciudad y, si de paso, conoces a una mujer de la cual enamorarte, mejor que cualquier otra cosa.
La acción tiene lugar en la ciudad de Nueva York, a lo largo de un hermoso día de primavera de aquel año. Sí, de 6 de la mañana a 6 de la mañana. Se narra la historia de tres marineros: Gabey, Chip y Ozzie, originarios de pequeñas poblaciones en el interior de los Estados Unidos, los cuales no conocen la urbe y quieren descubrirla y vivirla intensamente durante el tiempo de permiso. Conocen a Ivy Smith, ganadora de un concurso de belleza y estudiante de ballet; a Brunhilde Esterhazy, taxista desenvuelta; y a Claire Huddesen, estudiante de antropología. Forman tres parejas, ávidas de vivir y divertirse.
En este caso sería justo aclarar que este filme fue el primer largometraje dirigido por Gene Kelly y Stanley Donen, ese par que se volvería a juntar tres años después para alcanzar su obra maestra y la de este género en particular que nos ocupa, claro, me estoy refiriendo a Singin' in the Rain. El guión, de Adolph Green y Betty Comden, se basa en el libreto de la comedia musical de los mismos autores, inspirado en un espectáculo de ballet que se hacía llamar Fancy Free. 
Entre bromas y risas, ese mismo guión pareciera apoyar con decisión los valores propios de los que en ese instante eran los nuevos tiempos y la ruptura que suponen con los viejos. Aquí la chica es la que elige al chico, no oculta la existencia del deseo y sin delicadezas ni cursilerias invita al muchacho a hacer el amor en su casa. Y si se desea llevar al límite ese lado perverso que algunos tienen, se hacen referencias incluso a un hombre prehistórico al que denominan " el hombre erecto".
La cinta suma tres géneros: musical, comedia y romance. Su argumento es sencillo y esquemático, pero suficiente para sustentar los números musicales. Una de sus fortalezas son las escenas filmadas en exteriores de la metrópoli, que le confieren a la obra un brillo especial y fue en ese aspecto el primer musical que tuvo esa clase de escenas, si bien la mayoría de los números se filmaron en el estudio. 
La ciudad, alegre y fascinante, se erige como protagonista de la película. Las tres parejas recorren la ciudad: visitan la Estatua de la Libertad, el Museo de Historia Natural, el Empire State, el Metro, el Puente de Brooklyn, Central Park, Broadway, etc. La urbe se presenta como un conjunto monumental vivo, en el que florecen con esplendor la música, el baile, la pintura, las finanzas, el progreso, la ciencia, la enseñanza, la alegría. 
Cuando las tres parejas tienen la oportunidad de salir de fiesta por la noche, se nos muestran lugares de fiesta totalmente abarrotados, ambientes de diversión con música y baile y la presencia mayoritaria de una juventud que impone su alegría y sus ganas de vivir. El humor, presente a lo largo de toda la cinta, se apoya en lances nada inocentes sobre la lucha de los sexos (que no es de mi agrado), transgrediendo así a las viejas convenciones sociales y ridiculizando a las antiguas normas de conducta. Se presentan de esa manera, en términos críticos, lo valores de "los mayores", como a mercantilización de favores, atenciones y excepciones, lo que genera la parodia del proverbio según el cual  "Todo es posible en Nueva York". Y vaya que es así, critica la hipocresía de los mayores, la afición desmesurada al alcohol de algunos de ellos, la codicia de la profesora de ballet, el empresario de los taxis y su escasa brillantez, o la falta de perspectiva del científico que cuida de un valioso objeto en un museo y hasta la ineficacia de la policía y sus reacciones desproporcionadas. Ninguno de ellos, sirve ya. Todo es juventud y nada más, esa misma especie que posee la energía necesaria para llegar a la Luna.
Como dato curioso me sorprendió la cita que hace a una película como The Lost Weekend, gran obra de Billy Wilder (" Did you see The Lost Weekend?" "Yes, I'm living through it!!).
Finalmente, cabe señalar que Gene Kelly es el que más brilla en un elenco espléndido(encontró lo que más buscaba, una compañera que pudiera seguirlo paso por paso), lo cual es complicado ya que lo podrían llamar Los galácticos del musical (Kelly,Sinatra, Bernstein). De hecho, el propio Sinatra realiza una portentosa interpretación y se cierra el circulo con unos maravillosos Jules Munshin, Ann Miller, Betty Garrett y Vera-Ellen. 
Así de simple, si esta película no es el musical más famoso, probablemente si sea el más arquetípico que exista. Gracias.

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