The Blues Brothers (1980)




Director: John Landis

Duración: 133 minutos

País: Estados Unidos

Elenco: John Belushi, Dan Aykroyd, James Brown, Cab Calloway, Ray Charles, Aretha Franklin, Steve Cropper, Donald Dunn, Murphy Dunne, Willie Hall, Tom Malone, Lou Marini, Matt Murphy, Alan Rubin, Carrie Fisher, entre otros.

" Tras pasar años en la cárcel 'Joliet' Jake Blues es puesto en libertad por buen comportamiento. Sale de prisión vestido de la misma forma en la que entró: traje, sombrero negro y lentes oscuros. Vestido de idéntica manera, lo espera en la puerta de la prisión su hermano Elwood, que le informa que el orfanato donde crecieron, el único hogar que conocieron, corre el peligro de desaparecer por razones económicas. Sin dudarlo ni un momento los hermanos ponen manos a la obra para salvarlo."

Antes de emprender la realización de una de sus cintas más reconocidas y con mayor número de seguidores (que la convierte en una obra de culto) An American Werewolf in London, Landis hizo acto de aparición al otorgar su toque personal a una película que también se ha ganado merecidamente el título de "filme de culto". Y es que esta obra marcó escuela. 
El director consiguió engendrar una aparentemente "inofensiva" comedia para todos los públicos, para ello tuvo que usar como ingredientes en primer lugar, el buen gusto y en segundo, un gran amor a la música (negra, en particular), luego le agregó escenas tan desternillantes que pasaron a la historia y el platillo estuvo listo para degustarse.
La forma en cómo el argumento logra enganchar y romper el hielo con el espectador es bastante predecible en este tipo de comedias: a partir de una idea simple se justifican todas las adversidades y comportamientos inusuales que realizarán los protagonistas, uno de ellos recién salido de la cárcel.
Pero el encanto que desprende la cinta no reside en su historia, sino en su forma de desarrollarse, nutrida de agradable y casi fortuitas sorpresas. 
Para empezar, el dúo protagonista formado por John Belushi y Dan Aykroyd es simplemente merecedor de elogios. Ambos formaron una pareja de lo más atipica y peculiar. Era innegable su química y el modo en cómo se complementaban. No hay que dejar de lado el hecho de que gran parte de la simpatía que desprenden sus dos protagonistas se debe principalmente a la permanente expresión de seridad y a su divertido vestuario, conformado por traje, sombrero y lentes de sol (todo de color negro, por supuesto) que no se quitan ni aunque sea de noche.
No es difícil encontrar a alguien que odie los musicales. A mi por ejemplo, no me entusiasman, salvo contadas excepciones. Pero, lo que es posiblemente más dificil de hallar, es alguna persona a la que no le agraden los Blues Brothers. 
Estos dos personajes tan singulares, nacieron en el programa Saturday Night Live de la NBC y consiguieron forjar su leyenda con esta película.
Como firme seguidor de la música negra en la que entran géneros tan brillantes como el R&B, el jazz o el soul, me veo obligado a defender este clásico de las comedias americanas. Por esa razón, otro aspecto de lo más relevante de la cinta es la maravillosa banda sonora, compuesta por temas como Sweet Home Chicago, Gimme Some Lovin' o Boom Boom del mítico John Lee Hooker.
Además de esta espléndida pareja, contamos con un gran conjunto de estrellas como Carrie Fisher y algunos de los mejores cameos que jamás se hayan visto en una película, como las apariciones de cómicos muy afamados como John Candy y de estrellas de la música como James Brown, Aretha Franklin o Ray Charles, que nos ofrecen atractivos números musicales y diversos chistes derivados en gran medida de ellos mismos y de las imágenes públicas que generaron a través de los años. Incluso, dentro del relato llegan a aparecer otros dos personajes que muchos olvidan mencionar, no sé si no los reconocieron o sus breves participaciones no se guardaron en su memoria: por una parte Twiggy interpreta a una mujer 'chic' a la que se encuentran en una gasolinera y por otra Steven Spielberg aparece al final como el tipo que cobra los impuestos. 
Otro punto por mencionar son las dos sensacionales persecuciones de auto. Landis creó unas verdaderamente ejemplares, gracias a su impresionante puesta en escena y dinamismo causado por una estupenda edición. Además Landis inventa algo inaudito, mezcla las piruetas más espectaculares e inverosímiles con genuinos toques de humor. Todas aquellas secuencias están nutridas de un importante sentido de lo espectacular y de lo divertido, provocando que el espectador se ria a carcajadas y al mismo tiempo se quede totalmente boquiabierto.
Estamos ante una película sencilla (comparada con lo que se hace actualmente) que me produjo mucha simpatía con los personajes gracias a todos los atributos ya mencionados, por lo que la considero muy especial y llena de carisma. 
Una comedia representativa de una época, que cumple de forma soberbia su cometido y cuenta también con momentos inolvidables. No se puede hacer otra cosa que elogiar el carácter independiente del director, un artesano puro, con el valor de filmar lo que realmente deseaba. En ese sentido, The Blues Brothers es una muy buena muestra de ello.
Va por ti John Belushi, estés donde estés, por siempre estarás en nuestro recuerdo.

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