3 Idiots (2009)



Director: Rajkumar Hirani

Duración: 170 minutos

País: India

Elenco: Aamir Khan, Kareena Kapoor, Madhavan, Sharman Joshi, Boman Irani, Omi Vaidya, Mona Singh, Javed Jaffrey, Parikshat Sahni, Sanjay Lafonit, Rahul Kumar, Amardeep Jha, Farida Dadi, Mukund Bhatt, Chaitali Bose, entre otros.

" Dos tipos están buscando a su mejor amigo y compañero de la escuela mejor conocido como Rancho Shamaldas Chanchad, el cual se encuentra desaparecido. De tal manera que rememoran sus días de escuela y evocan cada uno de los recuerdos que tienen de él, ya que les inspiró a pensar de manera diferente, mientras el resto del mundo los llamaba 'Idiotas'."


Cuando un ser humano nace, su familia lo educa y lo introduce en la cultura del lugar. Aprende por imitación, no de un solo modelo, sino de muchos. Necesita tener principios coherentes. Ese acontecimiento desarrollará su sentido critico, y hará de su ser algo y único, capaz de pensar por si mismo. Así aprende y así se forma una persona.
Antes de que una máquina vea la luz, su creador programa un algoritmo que resuelve de forma mecánica un problema conocido. La máquina repetirá una serie de pasos, un método, de forma idéntica cada ocasión resolviendo el problema determinado, nunca uno nuevo, ni uno distinto. Siempre el mismo. Así funciona una máquina.
No cabe duda de que ambos recursos son útiles. Aunque depende para quien y para qué circunstancia. Está más que claro que una máquina ahorra tiempo y no se equivoca. Pero qué es lo que se busca de un ser humano, ¿que sepa resolver problemas y que pase por una carrera universitaria, aunque la carrera no pase por el? Sin duda, esto generará estudiantes perfectos (o perfectos seres humanos-máquina), estudiantes que no se planteen nuevos problemas y que no perturben a nadie. ¿Aprobar o aprender? Es mucho más interesante y peligroso crear individuos que reflexionen, que entiendan, que apliquen toda su capacidad al resolver una incógnita y que utilicen alguna máquina con manivela que lo solucione.
A menudo, convertirse en máquinas es la opción más sencilla para aquellos que estudian sin curiosidad ni vocación, presionados por un padre que proyecta sus metas y frustraciones en su hijo. O bien existen aquellos que son presionados por una familia decaída por la pobreza. O son victimas de un director enemigo del progreso y de la vida, prisionero del tiempo. Factores que juntos o cada por separado harán desistir a más de uno. Todo el mundo pensará que fue un suicidio. Nadie sabrá que en realidad fue un homicidio.
De eso se trata esta película. Probablemente imprescindible para estudiantes y profesores, padres e hijos, pero verla debe ser altamente recomendable para cualquiera porque la película lo tiene todo, como si fuese una verdadera ópera de Bollywood engloba todas las artes: teatro, música, danza, poesía, fotografía, iluminación y vestuario. Sin duda, un regalo para los sentidos.
Del cine hindú, reconozco que soy todavía aprendiz. Sus películas pese a que son una mayoría de todas las que se producen globalmente, unas 1 300 al año, es decir, unas 4 por día. Una estadística que lo dice todo, y que sin embargo son muy poco conocidas en occidente, al parecer se cuelan las que cuentan con algunos elementos similares a los de las cintas gringas. 
Hollywood puede producir unas 1 000 películas, es decir, alrededor de 3 diarias. Pero la estadística es prácticamente un dato para ubicarse en un contexto. Lo importante es que de Bollywood en esta parte del mundo conocemos muy poco o casi nada, porque sus obras terminan siendo caseras, y una de esas pocas que ha llegado por acá, que me ha gustado es de la que estoy escribiendo el día de hoy. Se trata de la historia de tres amigos estudiantes universitarios, cuyas vidas pueden generar una crítica a como funciona el sistema educativo, así como algunas vías para poder escapársele al terrible engendro de dos cabezas y no volverse un autómata más con título universitario.
Cada película que veo marca una trayectoria, ofrece un camino, un centenar de imágenes que quedarán rondando en el espacio entre el aire que respiro y los otros. Cada película es un encuentro, una forma de relacionarse con el mundo, con el propio cosmos. Cada película se convierte (dependiendo de sus posibilidades de expresión y del género del que se trate) en un pacto entre quien la observa y quien la realizó. Un pacto donde uno sabe que puede ser manipulado, pero donde fácilmente se puede ser cautivado y tener la posibilidad de reconocer diversos escenarios, entre ellos, el de la propia existencia. Y he visto una película de la cual se desprende la idea de un sujeto, se muestra de manera efusiva una manera de ser.
Pero más allá de generar un espectáculo, la obra reflexiona sobre una serie de ideas adversas a todos nosotros: se nace como máquina y al parecer estamos predeterminados a cumplir con los objetivos de otros y no con los nuestros. Se nace para entrar en una especie de circulo donde los demás esperan cosas de uno y uno tan ingenuo deberá seguir una serie de normas. Se viven condicionado por unos poderes que establecen las reglas: las instituciones ponen la pauta, la sociedad los regula, la escuela los formaliza. Y en este caso, los 3 idiotas se pasan por el arco del triunfo esas normas.
Después de verla no pude más que recordar en la idea educativa de las competencias, en donde se educa para la excelencia, es necesario ser los mejores, el mundo actual exige que hayan personas muy capaces pero que igualmente sean así de infelices. 
Con 'Rancho' nos acordamos que el mundo existe para hacer lo más inmediato: reavivar nuestros gustos, concederle todo el valor a la amistad, privilegiar la solidaridad más que la eficiencia, retribuir con unas relaciones de apoyo en contra de las ventajosas. Sonreír en vez de quejarse, sin dejar de ir en contra de la corriente, esa misma que arrasa a los individuos muchas veces al colapso.
Recuerdo que de niño alguna maestra me decida que había que leer porque los libros no asustaban, debo decir que ella se equivocó, la lectura me ha producido tantos miedos como pasiones. Así como ir al cine no es por mera diversión, a veces ocurre que uno queda suspendido, delirando, inquieto y ensimismado, pensando, obstaculizando la vida propia con la vista en la pantalla. Entonces todo lo que tenga que ver con educación suele ser insostenible, otras veces liberador. Si educarse no es inquietarse, asustarse o producir algun efecto en uno, quizás no estamos aprendiendo. Amén.

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