Kiss Kiss Bang Bang (2005)




Director: Shane Black

Duración: 103 minutos

País: Estados Unidos

Elenco: Robert Downey Jr., Val Kilmer, Michelle Monaghan, Corbin Bernsen, Dash Mihok, Larry Miller, Rockmond Dunbar, Shannyn Sossamon, Angela Lindvall, Indio Falconer Downey, Ariel Winter, Duane Carnahan, Josh Richman, Martha Hackett, Nancy Fish, entre otros.

" El misterio de un asesinato reúne por un lado a un detective privado, una actriz en ascenso y a un ladrón disfrazado de actor."


El término Kiss Kiss, Bang Bang fue acuñado por primera vez en los años sesenta por la prensa japonesa como un apodo para James Bond. Al director Shane Black le encantó la expresión y decidió elegirla para el título de la película porque para él representa claramente lo que su creación resulta ser.  ¿Y qué clase de película es exactamente? Buena pregunta. Para empezar, es un filme original. Es una cinta interesante si se le compara con la corriente de secuelas y remakes con los que nos han inundado en los recientes años. Y en aquel año, también. Cada cierto tiempo se necesita una obra que se convierta en una bocanada de aire fresco que brinde un nuevo aliento, después de sentirse abrumado cada vez que uno se entera de alguna noticia que avisa que otro remake viene en camino.

La excelente secuencia de créditos iniciales expone de manera sencilla la pesadumbre, lo sombrío y la audacia que son la esencia de la película, la cual espera encontrarse con una audiencia que sepa apreciarlo. 
Por tal razón y en pocas palabras, si pudiera enlistar las razones por las que alguien debe observarla mencionaría su afilado ingenio, los veloces diálogos y sorprendentemente histéricos, el ambiente que parece salido de una historieta, la simple extravagancia y el cinismo propio de una vieja novela de bolsillo que trata sobre detectives que resuelven crímenes.
También es divertida y está llena de acción. El ritmo me atrapó casi tan rápido como lo consigue el inteligente diálogo, provocando que casi de manera imposible el espectador promedio llegara a aburrirse. Aunque, en algún punto este último pudiera sentirse ofendido, o tal vez no tenga la capacidad de apreciar el humor negro, o es probable que no llegue a engancharse con el estilo de la obra, pero insisto y vaticino que la mayoría de esos extraños seres no se aburrirán.
¿Existe la posibilidad que les devuelvan el tiempo que inviertan al sentarse a verla y terminen fastidiados? No, en lo absoluto. Que tontería. En ese caso, expresaría seguramente que en este caso, con esta película, si te agrada formarías parte de una minoría. Claro, estoy consciente que eso a nadie le importa en la actualidad, pero a mí sí. Lo considero algo muy valioso.
Como sea, lo que más me gusta de esta cinta es que es muy difícil de clasificar de manera inmediata en algún género. Y sin embargo, cuando se le nombra así ya se le está clasificando. Así que esta creación debe ser añadida a la lista (si tal cosa existiera) de las no clasificables. Quizá sea precisamente esta parte lo que la convierta en una cinta divertida o por lo menos diferente.
Ahora, vayamos por partes. Como ya lo mencioné, en la cinta hay acción. Después de todo está dirigida por el mismo hombre que escribió las películas de Lethal Weapon, una saga que se ha transformado en un clásico de dicho género. Pero no es una película de acción.
¿Hay humor? En efecto. Las risas que puedan aparecer seguramente provengan principalmente de la química existente entre los personajes de Val Kilmer y Robert Downey y algunas de las situaciones pintorescas en las que suelen encontrarse. En algunas partes de su trama, me atrevería a afirmar que este es mi tipo de humor negro. En ese sentido, debo confesar que me encanta ser sorprendido con la guardia abajo por toda clase de momentos inesperados que me producen la risa, generalmente en situaciones o por acciones que no podrían ser tan graciosas si estuviera frente a ellas en el mundo real. Este humor no resulta forzado, ya que no tiene que recurrir a lo escatológico para conseguir risas baratas. Claro, alguien que la haya visto me señalaría que estoy equivocado en mi aseveración, puesto que si hay una escena que implica a un personaje orinando un cadáver. Ante lo cual, respondería que dicha secuencia tendría que ser apreciada en su contexto para ser comprendida adecuadamente.
A partir de ahí, si tuviera que ir más lejos y fuera obligado a ponerle una etiqueta a esta producción, entonces supongo que la nombraría como una obra obscura de misterio que envuelve un asesinato con un ligero toque cómico que la decora. En suma, es un producto que se toma en serio lo que cuenta, lo suficiente como para mantenerlo en suspenso, así como también es lo suficientemente irreverente como para ser divertido y entretenido. Funciona bastante bien como una farsa, sin llegar al punto en el que podría volverse una parodia en su estado más puro.
Mi único descontento con la película y con la forma en que está narrada, es que en algún momento la historia se vuelve un poco confusa. Claro, no tanto como para denominarla innecesariamente compleja, aunque si alguien llega a darle una oportunidad y después de ojearla la considerara de esa manera, entendería totalmente a lo que una apreciación como esa podría referirse. Y es que, en ese caso dado lo enredado de la situación, se recomendaría prestar atención más de lo usual, ser cuidadoso con los detalles o el espectador se perdería en la exposición del suceso muy rápidamente. Incluso podría sugerirse tomar notas. Dado que si no se es muy aplicado, el público se sentirá tan forzado y sumergido por mantenerse al tanto en lo que se manifiesta en el veloz dialogo, que podría perder la atención y dejar de estar encauzado en los detalles de la trama.
Por supuesto, no es un ritmo de una categoría imponente como para que sea imposible de comprender. Más bien el problema viene dado desde la existencia de tantos personajes y el hecho de cada uno carga con sus respectivas minucias, lo cual suscita que mantenerse al tanto de cada de ellas provoque posteriormente que sea fácil perder la pista de lo que está sucediendo exactamente. Ahora, si resulta que como espectador se tiene más dificultades para mantener la atención en alguna materia que un pez dorado, entonces si se podría estar en problemas.
Luego de ser despejadas algunas cuestiones, como no me gusta ser un farsante, no voy a mentir y decir que esta película es para ser vista por todo el mundo. Su lenguaje va cambiando a lo largo del metraje y se vuelve bastante áspero, agrio. Además, hay contenido sexual fuerte. Por ejemplo, el personaje de Val Kilmer es un detective que resulta ser gay y en cada oportunidad se hacen bromas al respecto y en cuanto al tiroteo hay una cantidad decente de ello en lo poco más de hora y media que dura el metraje. En consecuencia, debido a todos estos elementos, no temo asegurar que algunas personas simplemente no pueden apreciar algunos ejercicios cinematográficos no convencionales en pantalla.
En mi caso, destacaría el hecho de que no es un trabajo de formula y que la apariencia y el estilo son diferentes a lo que podría considerarse como la norma. El director consiente el hecho de quitarle saturación a los colores, para darle a la película un aspecto frío, severo, áspero. Tal vez a algunos mortales les pudieran agradar sus películas más brillantes (en cuanto a tonalidades se refiere), no obstante considero que dicha estética resultó ser bastante efectiva para concederle a la película el ambiente ideal, el ambiente policial de la novela de detectives que el realizador estaba buscando.
Si tuviera madre, no es una cinta que le recomendaría. Así que no pretenderé saber si dicha obra correspondería al gusto común y corriente de la masa. Vamos, nunca es bueno generalizar. Todo depende desde que actitud como espectador se acerca y observa los filmes. Es decir, si se tuviera la ocasión de juzgar la película de Black, ¿a que conclusión se llegaría al aparecer la pantalla negra y los créditos finales? ¿Se estimaría que lo que nos cuenta o lo que ocurre en ella es infundado? ¿arbitrario? ¿o que es una cinta ingeniosa o demasiado inteligente? ¿irritante o agradable dentro de sus propias características?
En definitiva, pregúntate a ti mismo lo que se necesita para incomodar a tus sentidos y permite que la conclusión a la que llegues sea tu guía para futuras asistencias a tales espectáculos y esto te posibilite seguir su desarrollo.

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