
Director: Charles Chaplin
Duración: 87 minutos
País: Estados Unidos
Reparto: Charles Chaplin, Paulette Goddard, Henry Bergman, Tiny Sandford, Chester Conklin, Hank Mann, Stanley Blystone, Al Ernest Garcia, Richard Alexander, Cecil Reynolds, Mira McKinney, Murdock MacQuarrie, Wilfred Lucas, Edward LeSaint, Fred Malatesta, entre otros.
" Un obrero de la industria del acero acaba perdiendo la razón, extenuado por el frenético ritmo de la cadena de montaje de su trabajo. Después de pasar un tiempo en el hospital recuperándose, al salir es encarcelado por participar en una manifestación, en la que se encontraba por casualidad. En la cárcel, también sin pretenderlo, ayuda a controlar un motín por lo que gana su libertad. Una vez fuera de la cárcel reemprende la lucha por la supervivencia, lucha que compartirá con una joven huérfana que conoce en la calle."
No voy a ser yo el que diga algo nuevo sobre esta película, ni sobre ninguna otra película de Chaplin, pero no puedo evitar decir que esta inmensa cinta es una joya cinematográfica, una delicia, una cinta encantadora, irresistible, soberbia y sobre todo mágica. Es una obra más de Chaplin que respira y desprende magia la mires por donde la mires.
Una oportunidad entre muchas para comprender lo que realmente es el Cine, lo que realmente representa y por qué se le llama el séptimo arte.
Charlie Chaplin hizo una inmensa crítica y una reflexión mordaces a y sobre el sistema industrial, la complejidad de los mecanismos técnicos, la explotación de los trabajadores, la malignidad de los grandes poderíos, la forma de aprovechar (y desaprovechar) y la hipocresía de los altos rangos sociales, sacando así, también con dinamismo los peores defectos del ser humano, el cambio en las personas, la ambición, la codicia y la avaricia. Todo un retrato de la sociedad de aquellos años, definiendo así la vida de los distintos grupos sociales, el afán del poder capitalista, la mentalidad cegada por el dinero y la tecnología, el desprecio hacia los grupos sociales más bajos (la pobreza), las dificultades del hombre para su libertad social y política; lanzando así un firme y claro mensaje para la supervivencia del ser humano ante el peligro de volverse loco en una sociedad cada vez más compleja y con más problemas.
Hizo un metraje soberbio, con miles de diversos gags de su humor ingenioso e inteligente, paso a paso, desarrollándose en distintos lugares, con una realización y coordinación de las distintas acciones sublime, haciendo un uso magistral de los elementos visuales disponibles con sumo cuidado y precisión,.
Tremenda y mordaz, pero a la vez optimista, crítica a las múltiples dificultades que muchas personas encuentran para seguir el ritmo loco de la era industrializada y tecnológica y para optar a lo que todo el mundo tiene derecho: la dignidad personal, la autorrealización, el bienestar. Aspectos tan básicos como el acceso a la vivienda, la difícil búsqueda de un trabajo que se acondicione mínimamente a las características personales.
Cada uno de los fotogramas de esta épica cinta forman ya parte por derecho propio y con mayúsculas de las obras maestras más sorprendentes e influyentes en la historia del celuloide.
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