The Graduate (1967)


Director: Mike Nichols

Duración: 105 minutos

País: Estados Unidos

Reparto: Anne Bancroft, Dustin Hoffman, Katharine Ross, William Daniels, Murray Hamilton, Elizabeth Wilson, Buck Henry, Brian Avery, Walter Brooke, Norman Fell, Alice Ghostley, Marion Lorne, Eddra Gale, entre otros.

" Un joven estudiante, que acaba de graduarse, comienza a salir con una compañera. Lo que el joven no espera es que la madre de su novia, una mujer que le dobla la edad, madura y sensual, intente seducirle."

Esta película nos puede parecer ahora una película comercial y que fácilmente cae en múltiples lugares comunes, pero en su momento tuvo mucho de lo que suele nombrarse como cine de autor, fue muy arriesgada, vanguardista, no únicamente por su temática (pérfida para su época) sino por una forma única de filmar que hasta entonces era casi desconocida.
Es por ello que los amantes del buen cine consideramos a esta cinta como un ejemplo de cómo se puede aspirar al mismo tiempo a ser moderno y además contar una historia, algo que cada vez se encuentra menos en el séptimo arte por desgracia.
Quitando al director (quien todo el tiempo toma la cámara para experimentar) y el encargado de la fotografía Robert Surtees, todos los participantes del proyecto son debutantes y primerizos, empezando por los dos protagonistas. Dustin Hoffman sólo había hecho un pequeño papel en una película con poca trascendencia y Katharine Ross también un par de papeles secundarios, ambos están perfectos y sobre Hoffman basta decir que ya avisaba de lo que vendría a continuación en su carrera: una gran capacidad actoral, aunque es cierto que cuenta con una trayectoria repleta de demasiados altibajos. El complemento a ellos dos es Anne Bancroft, que se encontraba en su mejor momento y que era una actriz simplemente maravillosa.
A mi entender es una realización inteligente como pocas, puesto que logra que el espectador se meta en la piel del desorientado hijo de una familia de la clase alta, que se siente agobiado por la expectativas que sus propios padres y amigos cercanos del entorno proyectan sobre él.
Por ello es que no me cuesta nada creer la actitud de la señora Robinson, la típica mujer amargada, mal cogida en su matrimonio y es que muchos humedecimos las sábanas al recordar la memorable actuación de la madura Bancroft.
Es hermosa la forma en la cual los personajes maduran al final, son hasta cierto punto increíbles todos los acontecimientos que deben ocurrir para que ellos tomen conciencia de sus actos. Supongo que eso es la vida.
En pocas palabras, la película nos muestra la transformación de un joven en un hombre, lo cual es muy gratificante. Mención aparte, con ovación y aplauso incluído merecen Simon y Garfunkel que acompañan a Dustin Hoffman durante todo el filme, no sé que sería de este trabajo sin su excelente e inolvidable música.
Para concluir no me queda más que expresar que todo está muy bien logrado: las actuaciones, la magistral dirección, un guión muy original y eficazmente adaptado, una emotiva banda sonora y todas esas características que convierten a esta creación como un ejemplo de superación cinematográfica.

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