Jackie Brown (1997)



Director: Quentin Tarantino

Duración: 154 minutos

País: Estados Unidos

Reparto: Pam Grier, Samuel L. Jackson, Robert Forster, Bridget Fonda, Michael Keaton, Robert De Niro, Michael Bowen, Chris Tucker, LisaGay Hamilton, Tommy 'Tiny' Lister, Hattie Winston, Sid Haig, Aimee Graham, Ellis Williams, Tangie Ambrose, entre otros.

" Jackie Brown es una azafata de vuelo que necesita dinero y decide volverse el correo de Ordell Robbie, un mafioso que vende armas, que es buscado por la policía. Un día es sorprendida en la aduana y acusada de tráfico de drogas y evasión de capital. Sólo podrá evitar su ingreso en prisión, si acepta una propuesta de la policía: ayudarles a llegar hasta Robbie."

Esta película se creó el día que Tarantino se puso melancólico, romántico, mesurado. El día que puso el freno, y demostró, por si quedaba algún escéptico, que no era el típico cineasta desvergonzado y frenético de la generación engendrada por el canal  más famoso de vídeos, sino uno de los más grandes talentos de la historia del cine.
Es una película interesante, de verdad, aunque es difícil hacer una critica de esta siendo un fanático como tantos otros de Quentin, Porque al final quieras o no, se acaba siendo subjetivo.
Y es que cuando uno ha jugado con el ritmo de la narración como había hecho Tarantino en Reservoir Dogs y Pulp Fiction, a la hora de enfrentarse a su tercera película, el prometedor cineasta podría haber esperado la siguiente pregunta ¿y ahora qué?.
Evidentemente, contar la trama remontándose al pasado de los personajes o con una audaz estructura narrativa en círculo era repetirse a sí mismo, el precio de la genialidad. Pero eso no era para él.
Probablemente por ello, el muy despierto cinéfilo reconvertido tiempo después en director estrella de los años 90, se basó esta vez en una novela con una exactitud matemática, dejando muy poco de su propia personalidad en los diálogos. Esto que puede haber molestado en mayor o menor grado a sus fieles seguidores, no es para nada negativo, el director obra con habilidad de artesano y la obra original de Elmore Leonard se ve bien representada, con intercambios verbales probablemente menos provocadores que en otras citas de Tarantino, pero con un humor negro muy pulcro y menos circunloquios.
No es la película de Tarantino que mayor reconocimiento tiene, apareció tras la exitosa Pulp Fiction y puede que no se lo que el público en general esperaba encontrar. Y a mi entender no debe ser mala idea revisitarla cada cierto tiempo como quien acude a un viejo amigo sabiendo que va a encontrar cosas buenas, como beber un buen vino, viejo pero potente.  
En mi primer visionado de la obra (lo cual ocurrió hace muchos años) debo manifestar que en términos generales me satisfizo, con lo mínimo, pero me pareció una cinta con estilo, con variedad de recursos para mostrar una misma situación, con distintas e interesantes estrategias para mantener la atención del espectador en una película que dura dos horas y media y que por supuesto tiene escenas de cierta lentitud.
Ahora que la he vuelto a ver, la he valorado mucho más. Me ha dejado perplejo al ver cómo aprovecha y le saca al máximo de talento a la actriz Pam Grier, quien brinda una notable actuación y es básicamente quien sostiene toda la estructura que fundamenta la trama de la obra. Aunque por otro lado, desaprovecha a un actor de la jerarquía de Robert De Niro, en una personaje tan pobre como intrascendente. 
Sin embargo, es en el tema de los personajes que Tarantino no deja nada sujeto al azar, y nos muestra una radiografía de cada uno de ellos, hasta el más mínimo detalle se expone para que tengamos como espectadores una idea completa de cada acción que ejecuta cada participante de la narración.
Casi por sorpresa la película nos desconcierta con una madura y sincera historia de amor platónico salpicada con diálogos de un gran nivel, pero que carecen en esta oportunidad de las frases de colección tan del gusto de los foros cinéfilos.
Mención aparte para Samuel L. Jackson quien está sencillamente genial en su composición de proxeneta vulgar y pendenciero consiguiendo una de sus mejores interpretaciones en una cinta de Tarantino.
También pude rescatar como un aspecto fundamental el que en todo momento el director se mantiene dentro de un marco lógico y realista, a partir de ese punto, arma una historia que engancha porque está repleta de intrigas, suspicacias y traiciones casi siempre por intereses económicos. Claro, el tema central es otra vez la avaricia.
La inspiración del director bebe sobre todo de su amor por el cine, del que se ha empapado toda su vida y al que le hace homenajes en casi todas sus producciones: desde el cine de artes marciales, pasando por las películas de serie B estadounidenses, hasta las cintas del género blaxploitation creadas en la década de los 70 que es el caso de la creación que nos ocupa.
Pero no se puede ser injusto con Tarantino, al final de cuentas, aunque seas fanático o no del director es conveniente poder reconocerle que puede ir más allá de su mundo, de su estilo. Y este aspecto lo cumplió con creces en esta película.
El director se toma su tiempo para presentar y profundizar en los personajes sin necesidad de recurrir a la sangre como muchos sádicos adoran en sus películas y en otras cintas de directores que parecen ser sus discípulos como Robert Rodriguez
En cualquier caso, es una de esas películas que, sin ser obra maestra, dan ganas de ver ocasionalmente para disfrutarla nuevamente. Otro homenaje de Tarantino para disfrutar con la vista, con el oído, con todo el cuerpo. Es poco Tarantino, pero eso no le quita el calificativo de maravillosa.

Comentarios

Entradas populares