127 Hours (2010)


Director: Danny Boyle
Duración: 94 minutos
País: Estados Unidos/Reino Unido
Reparto: James Franco, Kate Mara, Amber Tamblyn, Sean Bott, Koleman Stinger, Treat Williams, John Lawrence, Kate Burton, Bailee Michelle Johnson, Rebecca C. Olson, Parker Hadley, Clémence Poésy, Fenton Quinn, Lizzy Caplan, Peter Joshua Hull, entre otros.
" Basada en la historia real de Aron Ralston, un intrépido montañista y escalador norteamericano conocido porque en mayo de 2003, durante una escalada por los cañones en Utah, sufrió una caída y su brazo quedó atrapado por una roca dentro de una profunda grieta."
Una de esas películas que aunque suene paradójico es pequeña, pero al mismo tiempo también es grande. O por lo menos lo es en lo que pretende conseguir en el espectador, dado que lo obtiene de forma completa.
Una de esas obras que no solo destaca por su estética, su pantalla dividida (que es marca registrada de su director) y por su interesante banda sonora, sino que, extrañamente el proyecto consigue una química muy particular y necesaria para conseguir transmitir un cúmulo de sensaciones como sólo el buen cine es capaz de hacer.
A mi entender esta película desprende un sentimiento de tristeza, desolación y nostalgia, rescatando lo que podríamos nombrar una genuina celebración al espíritu del ser humano, una fábula sobre lo efímero y frágil de nuestras existencias.
Y es que ciertas cosas que pueden parecer tontas, insignificantes o incluso absurdas pueden modificar en un segundo el transcurso de la vida de cualquiera de nosotros. La pequeña diferencia entre un antes glorioso y un después infernal. Por eso la gran cualidad de este filme, (respecto a su fondo y no a la forma) es recordarnos precisamente que la vida es un regalo y por lo tanto es indispensable cuidarla de una manera muy delicada.
James Franco interpreta al solitario protagonista y héroe de esta historia, y lo hace de manera más que adecuada, ya que sostiene el peso de la cinta al no caer en la sobreactuación, logrando transmitir ternura, pasión, ilusión, energía, angustia y mantiene los complicados primeros planos de modo brillante. En pocas palabras consigue que suframos con el.
Sin embargo, y a pesar de los flashbacks que intentar darle un toque de profundidad psicológica a la historia de Ralston, en conjunto es un proyecto que sin ser tan ambicioso es menos complejo de lo que aparenta. Es una creación ágil, entretenida y con un personaje bien delineado por el guión. Como lo mencionaba al inicio, tiene mérito respecto al atrapar al espectador a través de la desgracia ajena, al apoderarse de su atención con el sufrimiento y la aparente inevitable muerte de un montañista aventurero, pero no va más allá.
En fin, sólo deseo manifestar que no puedo negar la presencia absoluta de expectativas como factor influyente en mi apreciación y que de la misma manera sospecho que tal vez no envejezca muy bien en mi recuerdo, debo aceptar que la disfruté mucho y que por momentos me mantuvo en una zozobra que fue muy dificil de manejar.
Hay que reconocer que aunque Boyle ha tenido ciertos proyectos dentro de su inusual filmografía que podria denominar inconsistentes, en esta ocasión debo de admitir que sigue contando con los recursos suficientes como para continuar realizando buen cine. Habrá hecho cintas más sólidas, más entretenidas, pero yo considero que con este proyecto desarrolla su trabajo más personal como director.
Una atractiva historia de supervivencia extrema, terrible, hermosa e inspiradora.

Comentarios

Entradas populares