
Director: Oliver Stone
Duración: 118 minutos
País: Estados Unidos
Reparto: Woody Harrelson, Juliette Lewis, Tom Sizemore, Rodney Dangerfield, Everett Quinton, Jared Harris, Pruitt Taylor Vince, Edie McClurg, Russell Means, Lanny Flaherty, O-Lan Jones, Robert Downey Jr., Richard Lineback, Kirk Baltz, Ed White, entre otros.
" Mickey y Mallory son una poco convencional pareja de jovenes amantes que sienten que han nacido para matar. Son dos despiadados criminales que tienen atemorizada a la población. El conductor de un programa sensacionalista se aprovecha de la fascinación que su personalidad ejerce sobre el público y convierte a los asesinos en héroes televisivos."
Esta película me recuerda inevitablemente las andanzas de la pareja que fueron Bonnie y Clyde. La forma en que esta pareja de asesinos va matando gente es despreciable, desde que nos damos cuenta como espectadores que están incapacitados para preocuparse verdaderamente por el prójimo.
La acción tiene lugar en la ruta 666, un lugar muy conocido dentro de los Estados Unidos, en 1994. Sobre una tenue linea argumental se relatan las aventuras de Mickey y Mallory Knox, sociópatas, locamente enamorados. Ambos forman una pareja aparentemente simpática y sexy. Obviamente, la policía anda tras ellos.
La película combina los géneros de acción, crimen, drama, romance y thriller. En ella, se hace eco de lo que alguna vez fue un enardecido debate (que aun sigue abierto) en la sociedad norteamericana de los 90, sobre la influencia de los medios de comunicación en la violencia.
La obra de Oliver Stone satiriza los intereses de dichos medios por los temas morbosos y sensacionalistas, y los afanes desmedidos de incrementar los ratings o la cantidad de ejemplares vendidos. Y también, se burla de la opinión pública de esa misma década, que se sentía atraída por los episodios de violencia, el culto a la celebridad y el voyeurismo. Por eso, incluso se realizan sátiras de programas de la televisión americana del momento.
Un punto a destacar es el hecho de que el ejercicio plantea la relación que se da entre el maltrato infantil, el abuso sexual de menores y la desintegración familiar, con los comportamientos antisociales y delictivos de los jóvenes. Explica todos los acontecimientos explorando episodios de violencia, sus causas, sus formas de manifestarse y sus consecuencias. Anhela transmitir un mensaje de fondo contrario a la violencia. Expone que no todos los crímenes son debidos a motivos de venganza, odio y codicia. En algunas ocasiones, aunque parezca increíble, algunos los cometen por entretenimiento, diversión o placer.
Entiendo a los que no les gusta esta película, pero lo que no entiendo es que a esos mismos sujetos les deleitan cosas como From Dusk Till Dawn o Pulp Fiction mismo, y sin embargo esta cinta no es de su agrado. Creo que es cuestión de prejuicios, si el escritor de la historia, Quentin Tarantino, le hubiera dado el visto bueno y se hubiera cambiado a Juliette Lewis y a Woody Harrelson por Uma Thurman y John Travolta sus opiniones serían distintas, estoy seguro.
A mucho no les satisface porque leyeron en la wikipedia que Tarantino pidió no formar parte de los créditos porque, al parecer, no estaba de acuerdo con el resultado final. Y por esa simple razón, a todos los seguidores de Tarantino no les gusta. En ese caso ocurre justamente lo que Stone critica en su creación: el poder que ejercen los medios de comunicación que nos anulan como personas y nos impiden pensar por nosotros mismos. De todas maneras, como opinión personal, dudo que a Tarantino, que después de esta obra crearía la espectacular saga de Kill Bill donde se abusa de la violencia gratuita y absurda, no le guste el resultado final de esta cinta, que usa la violencia como forma de denunciar la violencia.
Debo admitir que la escena de la parodia de la serie de televisión donde el padre relata como abusa de su hija y el público se ríe, me recuerda bastante a aquellos programas que actualmente llenan de mierda la programación de toda la televisión abierta. Gente que se vende como basura y cuenta sus miserias, público que se ríe y audiencia en el estudio de esa que yo llamaría del montón. Incluso hay ocasiones en que la realidad supera la ficción que nos muestra Stone. Tal vez algunas personas se sientan identificadas, no les gusta verse parodiadas y por eso castigan a esta obra maestra del cine violento y satírico.
No se revela nada diciendo que esta cinta no es para gente susceptible, ya que hay escenas de mucha violencia y que todo va desarrollándose a un ritmo endiablado, una sucesión de imágenes en cascada, sin tregua. Y para los cursis, una de las bodas más salvajes, y a la par muy sincera y romántica de la historia del cine.
Entiendo que haya gente a la que no le guste, la solución es no verla. En mi caso, veo alcanzo a observar una producción que me dejó con la boca abierta y me quedé incluso con ganas de que mataran a unos cuantos más. Ah, y la banda sonora es cautivante. Además hay que decir que los actores brindan grandes interpretaciones, todos dando vida a carismáticos y sórdidos personajes que denuncian el alto grado de insania y de agresividad con que se vive en las sociedades modernas.
Una película que es agotadora, compleja, arrítmica, arriesgada y profundamente inmoral. Pero es también una película diferente, incómoda, que invita al debate. Y eso no lo hace Hollywood todos los días.
Verla en la televisión no es lo ideal. A no ser que tengas un sistema de teatro en casa, una butaca , el sonido bien alto y oscurezcas la sala. Porque el efecto de esta película sin concesiones, que te arrastra en una frenética y nihilista carrera sin soltarte en ningún momento, solo puede experimentarse en el entorno para el que fue diseñada.
Violenta si, pero con mucho más que contar.
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